CONFERENCIA

Los 450 años de la llegada de los Jesuitas al Perú

Ponencia del P. Juan Dejo S.J. en el Centro Pastoral Jesuitas Tacna

Exposición en Tacna por los 450 años de la llegada de los jesuitas al Perú

El P, Juan Dejo S.J. Director de Formación contínua. Docente del Departamento de humanidades de la Universidad Jesuita Antonio Ruiz de Montoya y Oficial de la Provincia del Perú en Archivo y Patrimonio  nos visitó en la Ciudad de Tacna este 13 de Abril del 2018 invitado por el Centro Loyola Tacna para una conferencia en el marco de las celebraciones por los 540 de la Llegada de los Jesuitas al Perú.

El marco de fondo de la exposición del P. Juan Dejo se centró en lo que nos dijo al final de su conferencia. Los jesuitas antes de venir por primera vez al Perú tenían que tener en cuenta lo siguiente. » ….esta Misión importa a toda la Compañía ya que estamos en la mira del reino de España y con la expectativa que la Compañía ha de hacer grandes cosas y aunque para Dios no hay nada imposible quiere que nosotros hagamos de nuestra parte todo lo posible»

Y así mirando esta llegada de nuestros compañeros jesuitas  nos hizo una composición de lugar para ubicarnos en el Marco de los 450 años que estamos celebrando: «la presencia de la “Compañía de Jesús” en el Perú se relacionó con un Perú colonial y desde donde pudo influenciar con una labor intelectual y misionera. En ellas aparecen Jesuitas humildes y sencillos como  los memorables  Blas Valera y Antonio Ruiz de Montoya entre otros quienes tuvieron una gran influencia en lo cotidiano de la cultura peruana.

El Centro Loyola de Tacna invitó al P. Juan Dejo para hablarnos sobre los 450 años de la llegada de los jesuitas al Perú

En toda su exposición quedó claro que la llegada de la Compañía de Jesús al Perú trajo la Impronta de una espiritualidad basada en los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola y en ella destacó la Contemplación para alcanzar amor. Fueron sembrando una nueva perspectiva de la vida a través de la Contemplación para alcanzar amor que como sabemos nos permite reconocer a Dios en cada ser humano junto con todos los acontecimientos de la vida y en toda la creación.

En este sentido el P. Juan Dejo hizo referencia a que a lo largo de estos 450 años la  Compañía en el Perú hizo una propuesta inculturada del carisma ignaciano:  «es en el corazón de la Misión donde se encuentra la redefinición de la Contemplación para alcanzar Amor» . Por tanto, el concepto de ser contemplativos en la acción es el resultado de lo que se hizo en las misiones más allá de Europa…»y es lo que aprendimos los jesuitas en las misiones».  Estamos pues, ante una propuesta inculturada del carisma Ignaciano y desde la cual nosotros los jesuitas de hoy junto con todos los que colaboran en la misión tendríamos que reflexionar mejor.

La llegada de los jesuitas al Perú, en 1568, coincide con el inicio del proceso de
desestructuración del orden indígena a raíz de las distintas modalidades de intervención
diseñados por la corona española para ejercer total dominio de sus posesiones
en tierras americanas, asimilación que se configuraba de acuerdo al ordenamiento
de la nueva administración dirigida por el virrey Francisco de Toledo (1569-
1581). En este contexto, se engarza el éxito de la labor evangelizadora desempeñada
por los jesuitas, cuya eficacia podemos observar en el modelo que se reproduce en
la doctrina de Santiago del Cercado. Esta eficacia debe ser entendida, en la medida
que consideremos no sólo la particularidad de los métodos que fueron innovados o
perfeccionados por los miembros de esta Orden, sino también en el apoyo que recibieron
por parte de la administración colonial para la consecución de sus fines, ya
que estos propósitos formaban parte del proceso de dominación político ideológica

El P. Dejo profundizó en lo que es la clave de la espiritualidad ignaciana. Es decir, la relación del ser humano con todas las cosas. En este sentido advierte que en aquel tiempo los estudiantes jesuitas fueron alertados porque estaban siendo influidos por una mística que no era la de ser contemplativos en la acción.  Se pasaban orando dos o tres horas y se olvidaron que también era importante vivir a Dios en la vida misma, por eso se les pide a los Jesuitas ver a Dios en todas las cosas.

En este sentido nos mostró en una de sus diapositivas cómo Ignacio percibía la realidad de la oración. Para Ignacio fue un privilegio de un orden totalmente singular..pero había otra forma: en las acciones, conversaciones…recibió el privilegio de sentir y contemplar la presencia de Dios y el impacto afecto de las cosas espirituales… simultaneamente en la acción como en la contemplación Dios se encuentra en todas las cosas….

Por tanto, no podemos cortar la frase contemplativo en la acción sin hacer referencia que «Dios se encuentra en todas las cosas»  Jerónimo Nadal pensó esa frase en función de lo que venía después: «Dios en todas las cosas.»

Qué significa Dios en todas las cosas? ahí está la clave de la espiritualidad ignaciana. La respuesta va en la línea de la relación con el otro, las plantas, el cielo, el sol.  Los jesuitas se dieron cuenta que los indígenas tienen una relación con la naturaleza que nosotros no tenemos y dicen «estos son más cristianos que muchos»

Hubo un indígena que fue bautizado y le pusieron el nombre de Ignacio.  Este hombre cambió la perspectiva del  P. Ruiz de Montoya su forma de rezar. Se dio cuenta que este indígena practicaba mejor que otro la presencia de Dios en el otro, es decir, el ver a Dios en todas las cosas y las personas.

Esta concentración es lo que en la tradición de la espiritualidad se llama la contemplación. La contemplación se define como la mirada  simple  del entendimiento de la primera causa que es Dios. Esta vista  sencilla de la concentración es  lo que ahora llamamos la Meditación: la mente totalmente concentrada en el ser de la existencia.

Esto nos lleva a entender lo que significa el encuentro profundo con la cultura del otro. El P. Ruiz de Montoya nos hace ver cómo los indígenas le transmitieron una experiencia espiritual que no era más que la adaptación del discurso cristiano.  El discurso cristiano encaja perfectamente en algo previo, que es lo propio de la espiritualidad indígena, por tanto el indígena podía ver a Dios en todas las cosas

El niño Jesús Huanca es la imagen escogida para el afiche de los 450 años Por qué?  Si nos fijamos, es la imagen de un  niño Jesús con un corte de indígena aculturado. Tiene una túnica que es de origen indígena.  Este niño refleja lo que fue el culto al niño Jesús Inca. Los jesuitas desarrollaron  un culto al niño Jesús inca en las diversas partes donde llegaron. Fue una manera de reinvindicar la espiritualidad indígena.

Si nos damos cuenta este niño está en la mayoría de cofradías indígenas y su presencia colisionaba con la idea que tenían los españoles de aquel momento respecto de los indígenas quienes eran considerados como niños y sin derechos.  Entonces, una manera de darle la vuelta a este pensamiento español era hacer que los indígenas pensaran que Dios se encarnó en uno de nosotros y el niño en su fragilidad refleja en su mayor potencia lo que es Dios en cualquier otra imagen.

Por tanto se pasa de una espiritualidad centrada sólo en la salvación a una espiritualidad de la encarnación de la cultura: Dios se encarna en cada uno de nosotros también.Como podemos darnos cuenta los jesuitas que llegaron al Perú desde los primeros tiempos pusieron énfasis en la fe de la nueva cultura y en las

tradiciones de la misma.

El mensaje que nos dejó el P, Juan Dejo fue  que a partir de estos 450 años de la llegada de los Jesuitas al Perú, 

los jesuitas de hoy, a la manera de Ignacio y de tantos otros jesuitas,  sigamos reconociendo a Dios en las necesidades de los más desvalidos y excluidos de la sociedad; por otro lado instó a los participantes a  estar atentos para sintonizar con las inquietudes de los más jóvenes. Esta experiencia  está en relación con los  colegios coloniales para caciques indígenas de aquel momento que nos da la pauta para entender mejor el modo como la Compañía de Jesús educa en los diferentes niveles de nuestra sociedad.

Creo que nuestro Compañero Jesuita Juan Dejo nos dio una visión magistral del significado de estos 450 años que celebramos. En este sentido todos los que asistimos  a esta Aula Arrupe hemos quedado muy motivados y con una moción de agradecimiento por tanto bien recibido a lo largo de estos 450 años de la llegada de los nuestros a esta parte del continente.  Gracias Juan por compartir con tus compañeros de Tacna e Ilo esta visión muy fecunda que contienen estos 450 años de la llegada de los nuestros.  Gracias!

 

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