La Oración de Jesús

 JESÚS NOS ENSEÑA A ORAR

Orar es la cosa más necesaria y la más sencilla; sin embargo, muchas veces no sabemos orar. Ahora bien, ¿y si mirásemos a Jesús para aprender?. Tomemos el Nuevo Testamento y vayamos descubriendo cómo Él lo hacía y cómo en­señó a sus discípulos.

¿Cuándo le vemos orar?

* En el momento de su bautismo.

Lc 3,21: Después del bautismo del pueblo en masa y de bautizarse también Je­sús, mientras oraba, se abrió el cielo, bajó so­bre él el Espíritu en forma de paloma.  

* Por la mañana muy temprano.

Mc 1,35: Se levantó muy de madrugada y salió, se marchó al descampado y estuvo orando allí.

 

* Durante la noche, antes de algo importante.

Lc 5,16: Se hablaba de El cada vez más, y mucha gente acudía a oirlo y a que los cu­rara de sus enfermedades. El, en cambio, solía retirarse a despoblado para orar. 

* En el monte, después de ayudar a otros.

Mt. 14,22: En seguida obligó a los discípulos a que se embarcaran y se adelanta­sen a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte para orar a solas. Al anochecer seguía  allí sólo. 

* Cuando estaba preocupado por algo serio.

Lc 9,18: Una vez que estaba orando sólo en presencia  de sus discípulos, les pre­guntó: ¿quién dice la gente que soy yo?. 

* Previo a una decisión importante.

Lc 9,28: Por aquel entonces se fue a la montaña  a orar y se pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día llamó a sus discí­pulos, y escogió a doce de ellos…  

* Antes de enseñar el Padrenuestro.

Lc 11,1: Una vez estaba él orando en cierto lugar; al terminar, uno de sus discípu­los le pidió: ‘Señor, enséñanos una oración…’

* Antes de ayudar a otros.

Jn 11,41-42: Entonces quitaron la losa. Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: ‘Gracias, Padre, por haberme escuchado. Yo sé que siempre me escuchas; lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado.

* Cuando se acerca el sufrimiento.            Jn 12,27-28: Ahora me siento agitado: ¿le pido al Padre que  me saque de esta hora? ¡Pero si para esto he venido, para esta hora! ¡Padre, glorifica tu nombre! 

* Cuando ve en peligro a sus amigos.

Lc 22,32: ¡Simón, Simón! Mira que Sa­tanás os ha reclamado para cribaros como trigo. Pero yo he pedido por ti para que no pierdas la fe. 

¿Qué les enseña a los discípu­los?

* Que recen por sus perseguidores.

Mt 5, 44: Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persi­guen. 

* Para que Dios mande obreros.

Mt 9,38: La mies es abundante pero los obreros son  pocos; rogad, pues, al dueño  para que mande obreros a su mies. 

* En la tentación.

Mt 26,41:  Estad en vela y pedid no caer en la tentación. 

* Para que Dios conceda su Espíritu.

Lc 11, 13: Pues si vosotros, malos como sois, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre dará el Espíritu Santo a los que se lo piden? 

* Para que Dios haga justicia.

Lc. 18, 1-8: …Pues Dios, ¿no hará jus­ticia a sus elegidos si ellos le gritan día y no­che?. Os aseguro que les hará justicia sin tar­dar.

 * A petición de uno de ellos les enseña el Padre Nuestro.

Lc 11,1ss.

¿Qué dice cuando ora?

* Expresa alegría por sentirse hijo de Dios.

Lc 10,21: En aquel momento, con la ale­gría del Espíritu Santo, exclamó: Bendito seas , Padre, Señor de cielo y tierra, porque, si has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, se las has revelado a la gente sencilla. Si, Pa­dre, bendito seas, por haberte parecido eso bien.

 * Las palabras de la Eucaristía.

Lc 22,17-20: Cogiendo una copa dió gracias y dijo… 

* Una oración que da sentido a su sufrimiento.

Jn 17,1: Así habló Jesús y, levantando los ojos al cielo dijo: Padre, ha llegado la hora… 

* El dolor que tiene y la confianza en su Padre.

Lc 22, 39-43: Salió entonces y se diri­gió, como de costumbre, al monte de los olivos; pero lo siguieron también los discípulos. Al lle­gar al sitio les dijo: ‘Pedid que no caigáis en tentación’.

            El se  separó de ellos como a un tiro de piedra y se puso a orar de rodillas diciendo: ‘Padre, si quieres, aparta de mí este trago; sin embargo, que no se haga mi voluntad, sino la tuya.’ 

* Expresa perdón y misericordia.

Lc 23, 34: Jesús decía: Padre, perdóna­los, que no saben lo que hacen.  

* Confianza desde el fondo de su dolor.

Mc 15,34: A media tarde gritó Jesús muy fuerte: ‘Eloí, Eloí, lemá sabaktani (que significa: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’) 

* Abandono en las manos de su Padre.

Lc 23, 46: Jesús le respondió: Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso.  

¿Qué más nos enseña sobre

la oración?  

* Que no puede desentenderse de la justicia ni de la caridad.

Mc 12, 38s:  ¡Cuidado con los letrados!…  ésos que se comen los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos.  

* La oración de petición es valiosa, pues sitúa al cristiano en relación de dependencia con res­pecto a Dios.

Mt 7,7: Pedid y se os dará, buscad y en­contraréis, llamad y os abrirán.  

* Hay que orar con insistencia.

Lc 18,1: Para explicarles que tenían que orar siempre y no sesanimarse. 

* Sin rencor.

Mc 11,25: Cuando estéis de pie orando, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.  

* Con una fe sin reservas.

Mc 11,23-24: Tened fe en Dios. Os ase­guro que si uno le dice  a un monte: ‘quítate y tí­rate al mar’, sin vacilar en su corazón sino que crea que va obtener lo que dice, lo obtendrá.  

* La oración que busca admiradores es falsa.

Mt 6,5: Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar… para exhibirse ante la gente. 

* La oración debe ser escondida, sencilla.

Mt 6, 6-7: Cuando quieras rezar, entra en tu  aposento, echa la llave y rézale a tu Padre que está allí en lo escondido… Cuando recéis no seáis palabreros…  

* Jesús promete realizar todo lo que pidamos alegando su nombre.

Jn 14, 13-17; 16,23-24: Pues sí, os aseguro que, lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá.

 

 

Close
Close